Lo primero: el usuario

Navegando por el internet se experimentan sensaciones altamente diversificadas. Claro que esto siempre depende del propósito con que se emprende el viaje por el universo de mil y más posibilidades y sorpresas.

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Siendo un mero usuario del internet frecuentemente se tropieza con páginas un tanto artísticas que ni siquiera revelan sus propósitos a primera vista. Lo que resulta divertido a primera vista hasta puede transformarse en enfado en el momento de buscar algo en concreto en la red y encima disponiendo de muy poco tiempo.

Con mala suerte los buscadores no son de gran ayuda: las palabras claves no llevan a ningún resultado útil. Lo que pasa es que esta situación no se puede culpar a los motores de búsqueda sino a la mala administración o sea a la falta de marketing.

Tanto en otros sites como en esta web se han podido leer del problema que las empresas no evalúan el rendimiento de sus acciones en marketing digital. No son los informes de las visitas facilitadas por las agencias que realmente indican el éxito que tiene un portal entre los usuarios, ya que no dice nada de la satisfacción del visitante.

El responsable de marketing nunca conocerá el enfado del posible cliente ante la lentitud hasta que se presenta la propia página ni va a oír las maldiciones pronunciadas buscando el escondite de ciertas informaciones.

Hay usuarios que ya abandonan la página nada más haberlo echado un vistazo, otros por lo menos hacen algún esfuerzo para llegar a la información requerida antes de abandonar y en el peor de los casos tratándose de una tienda online, el cliente inicia los pasos para realizar una compra sin embargo abandona antes de concluirla por no comprender las acciones a realizar o enfadarse por la lentitud.

Y no se debe olvidar jamás que un visitante de este tipo no volverá a visitar el portal jamás.

Para lograr cierta fidelización de las visitas, los responsables de marketing simplemente deben intenta ponerse en el lugar de la persona que visita la página web, ya que entre ellas realmente hay muy pocas que han crecido con los ordenadores como la generación más joven, sin embargo son precisamente estas personas, que tienen el poder adquisitivo para convertirse en clientes o compradores fieles.

Falta por mencionar que en la era de internacionalización y globalización, la disponibilidad de las páginas en idiomas es un gran aliado en la lucha por conquistar nuevos clientes.