Headhunters: el valor del factor humano

Empresas de selección de personal humanas

Cuando describimos la labor de los headhunters ésta suele resumirse en la realización de procesos de selección para la selección de candidatos aptos para las empresas que constituyen su clientela. Dicho así, parece mucho menos complejo de lo que en realidad es: un procedimiento que incluye todo un conjunto de técnicas y procesos que garanticen la selección de los mejores candidatos posibles.

 

Si bien cada empresa de selección de personal tiene sus propios métodos y técnicas para lograr con éxito sus objetivos, lo cierto es que la inclusión de algo tan importante como el propio valor humano hace que exista un componente capaz de dilucidar y extraer aquellos datos que se consideren de interés para proceder con verdadera eficacia.

 

La informatización de los puestos de trabajo

 

En los últimos tiempos cada vez es más común leer noticias sobre robots que logran traspasar nuevos límites en su simulación de las acciones humanas, posicionándose como serios “contrincantes” a la hora de realizar empleos, sobre todo de tipo mecánico, aunque cada vez la investigación tecnológica está más dirigida a otros procesos, como la atención al cliente… o la propia selección de personal.

 

En este último caso se habla de la incorporación de algoritmos en robots para hacerlos capaces de cribar candidatos y de ligar posibles personas a vacantes para las que sus currículum y habilidades les hacen aptos. Si bien es posible mecanizar parte del proceso, lo cierto es que los headhunters no están preocupados por sufrir una inminente pérdida de sus puestos de trabajo. ¿A qué se debe esta tranquilidad?

 

El componente humano

 

Si bien es cierto que la tecnología avanza a pasos agigantados, permitiendo cada vez una mayor evolución de los robots, lo cierto es que estos no son capaces de calcar muchas de las aptitudes que hacen de alguien un buen headhunter. Dentro de un proceso de selección de personal, son muchas las variables tenidas en cuenta para asegurar la adecuabilidad de un candidato a un puesto de trabajo directivo. Y aunque sea cierto que un currículum es una muestra esencial tanto del recorrido de la persona como de sus habilidades, también es cierto que existen aptitudes necesarias cuya existencia se comprueba a través de las entrevistas personales.

 

Conocer al candidato forma una parte ineludible del proceso; en los puestos directivos se suelen tener en cuenta experiencias y modos de encarar situaciones, el tipo de comportamientos que requiere de diversos parámetros para comprobar su presencia en el candidato. Interpretar aptitudes creativas y de resolución de crisis, entre otros, requiere una interpretación por parte de los headhunters, algo que no está al alcance de un algoritmo.

 

Es de esta manera, mediante la confluencia de técnicas e interpretaciones, como se logra dar con los candidatos más adecuados para cada puesto de trabajo; por tanto, el componente humano sigue siendo una máxima insalvable a la hora de examinar un perfil y realizar una evaluación personal.